viernes, 17 de mayo de 2013

Gracias, es poco...

Ella era, claramente, un ser único.

Su sonrisa, loca y a la vez medida, iluminaba a cualquiera, incluso sin verla en persona.

Sin ella, obviamente, nada sería lo mismo. Su mundo era mi sol. Ella, que buscaba algo, que ansiaba algo sin pretensiones. Ella que comprendía los colores y sabía que las palabras significaban muchas cosas.

Había sensaciones, sentimientos, algos, a los que no hemos sido capaces de establecerles una palabra, un nombre, porque están por encima de cualquier razonamiento taxonómico. No tienen palabras.

Pero algunas se acercan peligrosamente. Llámalo alegría-de-la-vida, energía positiva, el más, el color, la sonrisa, la luz...

En realidad, es mucho más precioso el sentirlo, sin lexemas ni morfemas. Y sobre todo, el compartilo.
Sentir que alguien también lo siente y verlo.

Su energía era mi motor...

No siempre todo era bonito, pro esos días, mágicos, en los que ella se abría, se manifestaba mostrando su parte más profunda, su lado irresistible, se proyectaba hacia fuera, esos días yo recogía un poco de su esencia y la guardaba en forma de recuerdos. Porque ella, formaba parte de mi.


Shhh

viernes, 29 de marzo de 2013

Cualquiera podría haberlo hecho

Había una vez cuatro individuos llamados Todo el Mundo, Alguien, Nadie y Cualquiera. Siempre que había un trabajo que hacer, Todo el Mundo estaba seguro de que Alguien lo haría, Cualquiera podía haberlo hecho, pero Nadie lo hizo. Cuando Nadie lo hizo, Alguien se puso nervioso porque Todo el Mundo tenía el deber de hacerlo. Al final, Todo el Mundo culpó a Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podría haber hecho.

jueves, 28 de marzo de 2013

Sabor a ti.

- Eso he oído. Señora Grady, ¿ha pensado alguna vez en volver a casarse otra vez o...?
A la mujer se le escapó una carcajada de la sorpresa.
- Algún que otro <<o>> he vivido, y no me tomes por una vieja loca. Ahora buen, de ahí a casarme...-Se puso a ayudar a Laurel con los postres-. Tuve un gran amor. Mi Charlie. Mi elegido.
- ¿Cree en esas cosas? -preguntó Laurel-- ¿Cree que existe una persona para cada uno? ¿Solo una?
- En ciertos casos si. En otros puede que las cosas no vayan buen o se sufra una perdida. Por eso aparecen otras personas. Sin embargo, hay gente que solo tendrá un amor en la vida, porque nadie más encajaría ahí, nadie podría llenar su corazón.
- Sí, pero no siempre le toca a una ser la que sobreviva. -Laurel se obligó a apartar de su mente la imagen de Del-. ¿Todavía echa de menos a su Charlie?
- Cada día. Este noviembre hará treinta y tres años que se fue, y le echo de menos cada día. De todos modos, fue mío. Conocí a una persona muy especial para mi, y no todo el mundo puede decir eso. Tu sí.
Laurel desvió la mira muy despacio.
- En tu caso Del ha sido esa persona desde el principio. -La señora Grady retomó la palabra-. Has tardado mucho en ir a buscarlo.

lunes, 11 de marzo de 2013

As long as you don't choose, everything remains posible.

Hoy voy a hablar de algo que siempre es tema de conversación, un tema muy discutible porque cada uno tiene su opinión, pero es algo que a mi me saca de mis casillas.
 Es el: "estoy gorda" de muchísimas personas.
He visto comentarios en twitter sobre este tipo de muchísimas personas, de personas que para nada están gordas, de personas que de verdad si lo están y de personas que se quejan de vicio.
Dicen que quieren adelgazar, que se ven gordas.  Quieren entrar en una talla 34-36 porque eso es estar delgada, eso es lo guay, lo mejor, entrar en un pantalón de esa talla.
¿Sabéis qué? Esas tallan son mal, son horribles. 
Os creéis que estar tan delgada es bonito, es estético, y no tenéis ni puta idea de lo que se sufre en esas tallas.

Yo siempre he sido delgada, muy delgada, excesivamente delgada. Puedo comer todo lo que quiera que no engordo ni medio gramo. En serio, es muy frustrante. Puedo pasarme el día comiendo bollos, grasas, todo lo que queráis, que no engordo nada
Cuando sale este tema y lo digo el comentario que siempre hace alguien es "pues menuda suerte tienes", pobres, no se dan cuenta de lo jodido que es vivir en un cuerpo así.

Si estás gorda puedes "disimularlo" con camisetas anchas, puedes hacer dieta y ejercicio para bajar de peso, e incluso puedes comprarte un pantalón de una talla más; ¿pero sabéis lo que es probarte una talla 34 y que no te valga porque te queda grande?
Es cruel lo que voy a decir, pero si te llaman gorda y dejas de comer, adelgazas. Si te llaman anoréxica y dejas de comer, no engordas. Pero es lo que hay.

La gente en el colegio y el instituto puede ser muy cruel con estos temas. Lo gracioso es que "la gorda" era quien se metía conmigo, quien me insultaba y quien me llamaba anoréxica. Durante casi todos los años de colegio y gran parte de los años de instituto estuve yendo a un psicólogo por eso.

Sé que es duro estar "gorda" porque la gente es cruel y se ríe de ti, pero si tan mal te ves con tu cuerpo, contigo misma es tan fácil como tener fuerza de voluntad y hacer dieta o salir a correr o hacer cualquier tipo de ejercicio. Pero no me digas que estás gorda y luego te pongas hasta el culo de hamburguesas, chocolate, bollos y demás mierdas, porque entonces esque eres gilipollas, y lo siento si alguien se da por aludido pero si de verdad te ves tan tan tan tan mal haces cualquier cosa por cambiar. 
Y de verdad que me pongo en vuestro lugar, porque sé lo que es que se metan contigo por el peso que tienes, pero pensar la impotencia que es comer, comer hasta reventar y no engordar nada. Ir al médico y que te diga que no pasa nada, que cómo en los análisis todo sale bien no hace falta que engordes.

Tener un par de kilos de más no es tan malo (un par de kilos o diez, me da igual), me juego lo que sea a que un tío se fija antes en una chica con cuerpo, con curvas, antes que en una puta esquelética que se la notan todos los huesos del jodido cuerpo. Y aún así, como siempre dicen, "lo importante es el interior", pero eso no ayuda cuando eres una borde, reprimida por la cantidad de daño que te han hecho en el pasado y con demasiados fantasmas que atormentan tu pasado y de los cuales nadie quiere saber nada -y aunque lo supiera, no estaría dispuesto a soportarlos-.


Definitivamente soy una jodida carga, tengo demasiados problemas con los que no creo que nadie quiera convivir.


The Perfect Invisible Girl
Piensas "no me afecta, soy fuerte",
pero en estos momentos empiezas a conocerte, y tus límites.
Entonces es cierto.
Es cierto que no sabía lo que hacías y que no debiste decir si,
que eso solo te perjudicaría, haciendo esto ahora aún más insoportable,
esos días grises de lluvia,
en los que no haces más que pensarlo.

domingo, 10 de marzo de 2013

La tormenta llega cuando el sol brilla más.

Siempre dicen que después de la tormenta llega la calma, pero se olvidan mencionar que la calma no es eterna.

Y la puta calma se va cuando mejor estás.

Los álbumes de fotos están llenos de calmas, de buenos recuerdos. Cuando los miras los ves a todos sonriendo, felices. 

Estos días han sido de álbum de fotos, felices, llenos de sonrisas. Aparte de eso he estado liada con la universidad, poniéndome al día con apuntes y bueno, no he tenido tiempo de escribir.
El viernes estuve en el cine viendo Hansel & Gretel, cazadores de sombras. Si hubiera escrito algo se habría resumido en "omg omg omg Jeremy Renner hazme hijos. askldjfañskldfjadskjf" y cosas muy similares. No merece la pena escribir cosas así.
El sábado estuve en un concierto, de Everlyn. No sé si les conoceréis. Fueron los teloneros de Simple Plan en Valencia, Bilbao y Santiago en junio de 2012. En agosto fueron teloneros de TAAR y Blink-182. En noviembre actuaron en el CCME con artistas de la talla de Simple Plan, Pablo Alborán, Lagarto Amarillo, Auryn. En diciembre dieron otro concierto en Madrid, en el Festival Noise-OFF con dos grupos emergentes. Si no los habéis escuchado nunca, hacerlo. Son geniales.
Lo mejor de todo es que son muy amor, cuando terminó el concierto mis amigas y yo estuvimos con ellos, nos hicimos fotos, bromeamos, nos firmaron.. Ya nos conocen así que genial.

Y ahora diréis, ¿y dónde está la tormenta? Pues la tormenta está aquí, ahora.
Después de todo lo genial, después de toda la calma, la tormenta llega cuando más vulnerable estoy. Cuando estoy sola, cuando mis fantasmas tienen vía libre para venir, atacar y ganar la batalla.

Ahora es cuando me doy cuenta (una vez más) de que estoy sola. Que nadie se acuerda de ti. Que la gente solo te pregunta si estás mal cuando lo admites a los cuatro vientos. Que solo se preocupan cuando de verdad te ven hecha mierda. Nadie se acuerda de preguntarte qué tal estás el día después. NO SE SI LO SABES PERO SI HOY ESTOY MAL, MAÑANA TAMBIÉN VOY A ESTARLO.

Es triste, porque aún estando mal, aún habiendo admitido que estoy hecha mierda prefiero fingir que estoy bien, que he mejorado, que ya no pienso en hacerme daño. ¿Pero sabéis qué? Que me canso de fingir, que lo único que me hace evadirme es salir y relacionarme, y aún así hay ratos en los que estoy mal.
Desde la última crisis no he levantado cabeza. Ni creo que la levante. 
He de ser fuerte, no debo recaer. Pero él no está aquí para soportarme, para apoyarme como la primera vez. Y desde que él se fue nada ha vuelto a ser igual, todo se ha vuelto cuesta arriba, y no ha llegado nadie que esté ahí para mi tan incondicional como él.

Y si, estoy mal. Demasiado mal como para reconocerlo a la cara. Como para admitirlo. Pero dicen que el primero paso es reconocerlo asique aquí lo hago: estoy hecha mierda, no me aguanto ni a mi misma. No creo hacer nada bien, no creo importarle a nadie. No creo merecer la pena. Y si, he pensado en hacerme daño. Y he llorado, mucho, demasiado. 
Pero qué más da. Llorar no arregla nada.

The Perfect Invisible Girl

jueves, 7 de marzo de 2013

Nunca mehan gustado los números impares.

Pero mis número favoritos de pequeña eran el 3, el 5 y el 9. Sobre todo el nueve. Ese número es demasiado especial para mi. Y el 13.  Significan demasiadas cosas para mi. Ambas cosas con amigos, con chicos. Ambos números tienen que ver con fechas.
Nueve de diciembre de dos mil siete. Trece de agosto de dos mil diez.
La primera fecha tiene que ver con una persona a la cual le debo todo lo que soy hoy. Suena raro decirlo, pero gracias a esa persona hoy soy como soy. Desde ese día nueve han pasado más de cinco años y en ese tiempo hemos podido pasar de todo, muchísimas más cosas de las que nadie pueda imaginar, y nos hemos reído, nos hemos contado confidencias, hemos llorado y obviamente, nos hemos enfadado, pero sólo tengo buenas palabras para esa persona.
¿Sabéis cuando conocéis a alguien y sabéis que esa persona es para vosotros? Pues a mi me pasó con él. Desde que le conocí supe que era esa media naranja que todo el mundo cree que tiene perdida por el mundo. Él sabía complementarme como nunca nadie lo ha hecho. Me aportaba todo lo que necesitaba. Me daba estabilidad.
Y creerme, no todo era del color de rosas, él tuvo una infancia dura y a pesar de eso era -y es- la mejor persona con la que podáis cruzaros en vuestra vida. Él tuvo muchos problemas, de los cuales me hizo partícipe, fui consciente en todo momento de dónde me estaba metiendo cuando me enamoré de ese chico rubio de ojos verdes. Era perfecto. Sabía todos los problemas que tenía, y él sabía todos los que yo tenía, y aún así decidimos enamorarnos el uno del otro. Los dos teníamos fantasmas del pasado que nos atormentaban, pero eso no fue impedimento para hacernos más fuertes el uno con el otro.
¿Sabéis lo mejor de todo? Que él escribía, y escribía de tal manera que solo entendías lo que quería decir si leías entre líneas, o como yo decía, solo entiendes lo que escribe si lees entre sus líneas.

Sin duda, él ha sido la mejor persona que he conocido y conoceré en toda mi vida. Para mi él es el amor de mi vida, y os sonará estúpido pero él era todo lo que necesitaba. Gracias a él mis expectativas respecto a los hombres están tan altas. Gracias a él sé qué quiero y qué necesito.
Jamás nadie me ha hecho sentir tan bien. Él me apoyó en todo, me ayudó a no cometer (más) locuras, me enseñó que no es necesario ver a alguien para enamorarse de esa persona. Me demostró con pequeños detalles, con los pequeños detalles del día a día que se puede ser feliz. Me escribió cartas preciosas, hizo un blog para escribir sobre mi y eso, creerme, que eso es lo mejor que nadie puede hacer por ti.
Un día me describió como "la alegría de la vida, la luz, el color, lo más" y esas palabras se me quedarán siempre en mi cabeza. Algún día me tatuaré ALEGRÍA-DE-LA-VIDA, tal y como lo escribió él. Eso, y un 9. Necesito hacerlo. Por él, y por mi.

Por razones de la vida nuestros caminos se separaron, y no sé si algún día volveremos a cruzarnos (cosa que realmente espero), porque nos merecemos la oportunidad de internarlo. Ojala algún día todos y cada uno de vosotros encontréis a alguien que os haga sentir al menos la mitad de lo que él me hizo sentir a mi.
Todo el mundo merece sentirse tan querido y tan especial.




The Perfect Invisible Girl